Software como herramienta, servicio como solución

Bajo este “extraño” título, he querido redactar un pequeño post, donde expongo una situación real, que aunque sucede en un número pequeño de ocasiones, por su relevancia creo interesante comentar.

Si usted decide informatizar su negocio, o bien, utilizar un equipo informático en su hogar para realizar unas labores …

¿ Qué es lo que necesita ?

A) Un software, con el que trabajar ?

ó

B) Una solución software ?


Posiblemente, ente este momento se le plantee la siguiente duda … ¿ no es lo mismo un software (A), que una solución software (B) ?

Como es de esperar la respuesta es NO, y la elección entre (A) y (B) dependerá de varios factores, pero principalmente de sus conocimientos y formación.

Me explicaré mejor. Aunque existen muchos sitios donde se habla de “software” y “solución software” indistintamente, realmente no son la misma cosa.

Cuando se habla de un “software“, estamos hablando de una herramienta. Para un usuario final, un ordenador, el sistema operativo y las aplicaciones que utiliza, son meras herramientas para realizar un trabajo. Por ejemplo, un procesador de textos para un oficinista o adminstrativo, es como para un cirujano su bisturí, un carpintero su sierra, o un albañil su pala o martillo. Son objetos que un profesional manipula para realizar una labor.

El software de amplia difusión, nos permite comprar aplicaciones en muchos lugares, como quien compra una lavadora, un martillo, o cualquier otro producto de consumo. Si embargo para poder utilizar ese software es necesario que quien vaya a utilizarlo deba cumplir una serie de requisitos, los cuales en ocasiones son obvios, pero como suele decirse, el “sentido común es el menos común de todos los sentidos”.

Pongamos un ejemplo.

Supongamos que necesitamos desplazarnos de nuestra casa al trabajo diariamente, de modo decidimos comprarnos un coche, el cual será una herramienta para poder llegar al trabajo de forma cómoda y rápida. Así que acudimos al concesionario, y rellenando la documentación oportuna, nos lo financian e incluso nos regalan el seguro obligatiorio … Estamos supercontentos con el trato que hemos recibido, y la verdad es que el coche es muy bonito y fiable, es más el vendedor nos asegura que tan fácil de conducir que “hasta un niño podría hacerlo“, cómodo y robusto … Perfecto. Entonces, tras el papeleo oportuno, acudimos a recoger el vehículo que nos tenían reservado, nos ponemos al volante y de repente dices … pero … “¿ estó como se conduce ? ¿ para qué sive esta palanca ? ¿ y esto cómo se mueve ?” Ante esas preguntas el comercial nos indica donde se encuentran los controles básicos del coche (pedales, cambio de marcha, radio cd, freno de mano, luces, …); a lo cual le decimos: “Bien … ¿ pero esto cómo se maneja ?“, el comercial respetuosamente nos pregunta, “bueno … ¿ usted tendrá permiso de conducir, no ?“, a lo cual respondemos … ” ¿ permiso de qué ? a mi nadie me dijo nada que me hacia falta ese permiso. Me siento engañado.

Un inciso,

si todo esto le parece extraño y nuevo, le digo que sí, efectivamente, hace falta un permiso de conducir para poder circular con un coche, y que este lo podrá obtener acudiendo a una autoescuela … 😉

Bromas a parte, y aunque este ejemplo es muy extremo (pienso que todo el mundo sabe, incluso quien no conduce, que hace falta un canet de conducir, para poder llevar un coche …), existen situaciones en el mundo de la informática, donde el usuario se piensa que por comprarse un ordenador y un programa ya es capaz de hacer lo que quiera.

Muchos piensan que : “comprándome el Adobe Photoshop (R) y un ordenador de última generación, seré un Picaso o un Dalí …“, o “comprándome un programa de contabilidad podré llevar la empresa al día” … Bien, quien piense así se olvida de que un programa o un software es una “herramienta”, que nos ayuda a trabajar y facilita nuestras labores, pero no hace el trabajo por nosotros. Como los que realmente trabajamos somos nosotros, necesitaremos conocer nuestros trabajo, tener aptitudes para el mismo, y formarnos tanto para el trabajo, como en la herramienta que vayamos a utilizar; y por último, practicar mucho.

Por ejemplo, para hacer la contabilidad de una empresa con un cierto programa, antes deberemos saber de contabilidad. El manual del programa nos enseñará su uso y manejo (el de la herramienta), pero antes deberemos saber teoria contable (lo que es una cuenta, un asiento, un apunte, el principio básico contable, …). Pero no solo eso, el programa que utilizamos funciona en un ordenador y con un sistema operativo Windows, Linux, Macintosh o el que sea. Por ese motivo deberemos formarnos también, aunque sea a un nivel básico a desenvolvernos en ese entorno de trabajo.

¿ Se imaginan intentar usar un programa Windows, sin saber lo que es un ratón ?

Cuando compramos software, compramos una herramienta, y debido a estas lagunas formativas que puedan existir, es donde finalmente surgen los servicios de empresas para lograr una “solución software”, es decir, una herramienta software más unos servicios adicionales que nos permitan realizar nuestro trabajo. Estos serivicios pueden ser de instalación / implantación del programa, formación (del programa, del sistema operativo, de un PC o sobre cualquier otra temática – mecanografía, contabilidad, diseño gráfico – teoría del color y la composición -, …), copias de seguridad, etc.

Por ello, y para evitar malos entendidos con su vendedor de software, antes de tomar una decisión, piense un poco y pegúntese a usted o a su vendedor, “¿ qué requisitos previos formativos y de aptitud son necesarios para poder utilizar el programa ?”

3 pensamientos en “Software como herramienta, servicio como solución

  1. Silvia

    hola buenos dias,

    me gustaría que me informaran como me puedo descargar el programa infórmatico “PRISMA” para poder adquirir conocimientos de este sistema. Gracias

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